escapismo



Decía Pessoa que pensar es machacarse
hay muchos métodos de silenciar la mente
o de hacer el ruido suficiente como para no escucharse a si mismo
trabajo ficción psicotrópicos ginebra playstation

cada cual tiene su método
pero son sólo parches
porque la voz sigue dentro
y cuando no la dejamos hablar nos golpea
en el estómago nos retuerce las neuronas
y nos pellizca el corazón
debemos enfrentarnos a nosotros mismos
y enfrentar la realidad
y perder el miedo al silencio
porque sólo así uno puede descubrir
quien es
que quiere
y que és lo que de verdad necesita
y esa si que es una verdadera vía de escape
hacia algún lugar
mejor

6 pequeños comentarios:

Vulcano Lover dijo...

Difícil cuestión la de evitar las barreras autoelegidas, ya sea consciente o inconscientemente. El ruído de fondo que creamos para no escuchar las cosas más importantes, también se hace de piel y de humores, y a veces se hace tan nuestra que perderla es perderse también un poco. Pero los deseos están ahí, y siempre encuentran forma de salir, aunque sea rompiéndolo todo a su paso. Por eso hay que estar atento a las señales...
Es cierto, le tenemos miedo al silencio cuando detrás del ruído se camufla una realidad que nos asusta. Tener miedo no es criticable, ni nos hace peores... Pero evidentemente ser consciente de él nos permite esa perspectiva que nos da el poder de controlar qué nivel de ruído estamos dispuestos a permitir para obtener un equilibrio entre barreras y verdad.
Suerte... cuenta con mi mano amiga.

bahhia dijo...

Tienes razón, buscamos parches, llamados trabajo o playstation, sin embargo el cuerpo es más sabio que nosotros, y si quiere que nos enteremos de algo y no le hacemos caso, como tu dices, se revolverán las neuronas en nuestro estómago, o la fiebre se apoderará de nosotros, o .... para que paremos y así, finalmente, nos escuchemos. Al final nos lo agradeceremos.

gatchan82 dijo...

parece que te llegan por wifi las conversaciones que tenemos por aquí...

hacerse ruido para no oirse, pero por las noches, el silencio aparece y no podemos hacer nada por no escuchar... y actuar.

un abrazo

Fanmakimaki ファンマキマキ dijo...

Se tarda media vida en escuchar la mitad de lo que dice esa voz. No crees?

David dijo...

A mí lo que más miedo me da no es lo que digo en voz alta, cuando cuando me obligo a estar en silencio para poner en orden lo que siento.

Noa dijo...

Me ha gustado encontrar tu blog, y en especial este post, justo en este momento, en el que estoy en proceso de dejarme escuchar esa voz interior. En vez de llenar mi cabeza de música, de cosas sin importancia que me impongo hacer una y otra vez, quedarme en silencio, y a ver lo que sale. Cada vez se le oye un poquito más.
Supongo que será cuestión de tiempo. El equilibrio entre el ruido externo/interno y nuestra propia voz interior en instantes es fácil y maravilloso, en otras se hace imposible y a mí me agobia. ¿Todo será tan complicado o nosotros lo hacemos así?
¿Todo el mundo se siente vacío en ese silencio, y por eso lo evitan, como a veces siento cuando hablo con la gente, o se va incrementando el número de personas que se adentran a descubrir lo que llevan dentro?